En la reparación del daño asociado a
maltrato físico y/o psicológico y/o agresión sexual constitutivo de delito, ejercida en
contra de un niño, niña y/o adolescente centran su accionar en contribuir a la
protección de los derechos de esos niños, niñas y adolescentes, promoviendo su
recuperación integral (física, psicológica, social, sexual, emocional) a través de una
intervención especializada, de reparación y resignificación de las experiencias abusivas
que los niños, niñas y adolescentes han vivenciado, que debe asegurar la interrupción
del maltrato y proveer de contextos protectores en el proceso.
Este proceso ha implicado el desarrollo de una serie de acciones destinadas a revisar
los modelos de intervención para niños y niñas en el marco de los compromisos
contraídos por el país en la garantía de los derechos de los niños, niñas y adolescentes.
Con la entrada en vigencia de la Ley Nº 20.032 de Subvenciones de SENAME, en el
año 2005, y en atención al proceso paulatino de concurso de proyectos que ésta
determina para el sistema, este Servicio comienza a desarrollar procesos de reflexión
en torno a los alcances y desafíos de sus distintas líneas de acción.
Esta línea de intervenciones se inserta en el nivel de la protección especial de la
población infantil y adolescente que se encuentra en situaciones de vulneración de
derechos, calificadas como de alta complejidad y que requiere de un abordaje
multidisciplinario que privilegie la integralidad. Especialmente con relación al modo de
abordar a cada niño, niña y/o adolescente y a la modalidad de intervención, lo que
implica un alto componente de trabajo en red, con trabajo complementario en lo
psicológico, lo social y lo jurídico. Esto último alude a la necesaria judicialización de la
situación de vulneración de derechos, dado el carácter de delito atribuible al maltrato y
a los abusos sexuales graves de los que han sido objeto, lo que como según la
experiencia acumulada, también tienen un efecto reparatorio en el proceso de
resignificación de los abusos vividos.
*El maltrato infantil se define como acción, omisión o trato negligente, no accidental,
que priva al niño(a) de sus derechos y su bienestar, que amenaza y/o interfiere su
ordenado desarrollo físico, psíquico o social y cuyos autores pueden ser personas,
instituciones o la propia sociedad.
El maltrato no es un hecho aislado, sino que es un proceso que viene determinado por
la interacción de múltiples factores. En muchos casos esa interacción dará lugar a uno
o más tipos de maltrato, por lo que no podemos considerar el abuso sexual infantil
como un fenómeno ajeno al resto de tipologías. Dentro del concepto “maltrato infantil”
se establecen algunas categorías de maltrato en función de diferentes variables, las cuales son:.
Baja complejidad: presencia de situaciones y/o conductas que se constituyen en señales de alerta a
considerar, pero que no provocan un daño evidente en niños/as y adolescentes en lo que al ejercicio de sus
derechos se refiere.
Mediana complejidad: Presencia de situaciones y/o conductas que se constituyen en evidentes señales de
alerta de cronificación de vulneraciones derechos ya presentes, que provocan daño y/o amenazan los
derechos de niños/as y adolescentes.
Alta complejidad: Presencia de situaciones y/o conductas que vulneran gravemente los derechos de niños/as
y adolescentes, especialmente aquellos vinculados a la integridad física y/o psicológica.

Debiera, además de generarse y promoverse estas leyes de post trauma, nuevas normativas, reglas y leyes, que velen por que estas situaciones de trauma y maltrato no ocurran.
ResponderEliminarDebiera a su vez, crearse instancias en las que la prevención temprana y el castigo con justicia punitva contra quienes ocasionen daño físico o psicológico contra sus hijos.
Las medidas reparatorias por algún tipo de maltrato o abuso hacia un niño, requieren de un proceso o intervención profesionalizado y de acompañamiento, hoy en Chile somos testigos de que las intervenciones que se realizan, a través, de los distintos programas no son lo suficiente para dar solución al problema.
ResponderEliminarEn la sociedad no son suficientes las medidas que se han tomado ni intervenciones y si hay que crear instancia que realmente sean efectivas para la prevención de esta gran problemática.
ResponderEliminarConcuerdo absolutamente con ustedes, nada es suficiente para mejorar la calidad de vida que llevan estos niños, niñas y/o adolescentes maltratados, pero con este programa podemos observar medidas muy adecuadas para el problema. Nosotros como trabajadores sociales debemos trabajar para de alguna u otra forma cambiar esta situación que afecta en gran medida a los niños de nuestro país.
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